• Un ejemplo de la aplicación de la norma se puede apreciar en esta imagen de calle Francisco Ariztía en San Joaquín, donde se desarrolló el proyecto inmobiliario y se pavimentó solo la mitad de la vía, el mínimo que les permite la ley.
    Un ejemplo de la aplicación de la norma se puede apreciar en esta imagen de calle Francisco Ariztía en San Joaquín, donde se desarrolló el proyecto inmobiliario y se pavimentó solo la mitad de la vía, el mínimo que les permite la ley.
  • Esta es calle Del Santuario en el sector de Peñuelas en Coquimbo es otro ejemplo donde se cumplió con el mínimo y el lugar lleva años con la mitad de una vía pavimentada. Esta es zona de evacuación en caso de tsunami.
    Esta es calle Del Santuario en el sector de Peñuelas en Coquimbo es otro ejemplo donde se cumplió con el mínimo y el lugar lleva años con la mitad de una vía pavimentada. Esta es zona de evacuación en caso de tsunami.
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
La comunidad se queja por esta situación que se repite no solo en la zona sino que en todo el país y provoca molestias de todo tipo, desde la contaminación hasta el daño en vehículos. En el Ministerio de la Vivienda reconocen que no está fuera de norma este accionar de las empresas.

Una serie de reclamos son los que reciben los municipios del país por la falta de pavimentación de calles en algunos sectores poblacionales y que están habitados hacer años, pero uno de los reclamos más recurrentes corresponde a la pavimentación solo de la mitad de la calzada, que por lo general protagonizan las empresas constructora o inmobiliarias.

Esta situación genera una serie de problemas que los residentes reclaman, mientras que en los municipios se ven de manos cruzadas muchas veces, puesto que no cuentan con todas las herramientas necesarias para subsanar este problema y se inclinan porque se legisle y haya cambios legales que obliguen a pavimentar calzadas completas y no por mitades.

El origen

¿Pero de dónde proviene esta situación que ha orquillado a los municipios del país que poco y nada pueden hacer y tiene a los vecinos molestos por los efectos negativos que provoca?

La respuesta se encuentra en una situación legal que hacen uso las empresas constructoras al momento de materializar un proyecto, puesto que la norma les exige un mínimo de pavimentación de media calzada o lo equivalente a cinco metros. Por lo tanto, las empresas optan por aplicar el mínimo que les exige la norma y cuando se ven enfrentados a esta situación, simplemente pavimentan la mitad de la calle y se ahorran un 50%.

Las autoridades comunales consideran que esa es una norma ridícula para los tiempos que se viven en un país que pretende ser desarrollado y que carece de toda lógica andar pavimentando mitades de calles.

Que se legisle

El alcalde de La Serena, Roberto Jacob, se muestra partidario de que se legisle al respecto, ya que en su municipio provoca una serie de efectos negativos.

“La ley les permite pavimentar solo media calzada, pensando que el que llegue al frente haga la otra media calzada, pero eso nos crea un tremendo problema, porque al final al otro lado de hace un hoyo, se levanta tierra, se contamina, entonces lo que se debiera hacer es cambiar la Ley de Urbanismo y Construcción y exigirle al que construye, haga la calzada completa y una vez que construya el otro se le cobre lo que significó el haberlo hecho completo, o que se les exija simplemente que pavimenten completo”, sostiene el edil.

El alcalde serenense dice que incluso ha solicitado mesto y que lo ha hablado en varias oportunidades, porque “hay que solicitarle a los parlamentarios que legislen y modifiquen la ley, que los obligue a pavimentar la calzada completa, si las empresas están ganando mucha plata con la construcción de las casas y departamentos, qué les cuesta pavimentar la calle completa, que por lo demás no son tramos tan grandes”, sostiene.

Muchos reclamos

Roberto Jacob indica que en el municipio reciben muchos reclamos por esta situación de parte de la comunidad, “porque la gente no entienden que pavimenten una mitad y la otra no”.

Añade que además las municipalidades no pueden postular esas mitades sin terminar a la Pavimentación Participativa, porque cuando una empresa realiza un proyecto lo hace, por lo general, en terreno donde no han nada en frente. “Generalmente no hay edificaciones pegadas a la otra mitad de la calzada”, dice.

También se da la situación que hay algunas viviendas de particulares que se instalaron antes de que se levanten inversiones inmobiliarias y resultan ser los más damnificados, porque el lado de la calzada que les queda en frente es la que no se pavimenta.

Los problemas más recurrentes son los problemas con los vehículos, la contaminación de polvo en suspensión que afecta a los que viven en el sector, hoyos y barriales cuando se registran lluvias y problemas para los peatones con la tierra y las piedras que saltan si transitan vehículos.

Empresas están en lo legal

El seremi del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Hernán Pizarro Pino,  reconoció que el actuar de las empresas que se dedican a la construcción de viviendas, departamentos y otro tipo de residencia, no actúan al margen de la ley al pavimentar solo la mitad de una calle donde realizan la inversión.

La autoridad indicó que la norma les exige un mínimo de pavimento de cinco metros, lo que equivale a media calzada y que la mayoría aplica este mínimo.

Sin embargo, precisa que en la actualidad vienen cambios importantes, que pasan por el cambio de nombre del ministerio, que pasa a llamarse Ministerio de la Ciudad, de la Vivienda y del Territorio, “pero no es solo un cambio de nombre, porque tiene un propósito muy importante, que es avanzar hacia la integración social y esto significa vivir en ciudades mucho más equilibradas, con mayor equidad urbana y territorial, y ahí es importante todo el tema de la conectividad y de las vialidades, por lo que muchas empresas van a avanzar más allá de los mínimos, porque la ley va empujando fuertemente la integración, donde las empresas, las inmobiliarias también están aportando valor, entendiendo que deben devolver la mano a la ciudad y al barrio”, señala.

En este sentido, Hernán Pizarro, indica que se va a premiar todos los proyectos con integración social, donde se esté aportando no con el mínimo, sino que corriendo las fronteras hacia adelante.

“La norma les exige un mínimo de pavimento de cinco metros, lo que equivale a media calzada y la mayoría aplica este mínimo”. Hernán Pizarro, seremi de Vivienda y Urbanismo.

Aunque reconoce que no es obligatorio, sino que la normativa no ha cambiado y es la misma que le exige un mínimo de media calzada pavimentada, “pero hoy día también entró en vigor la Ley del Aporte al Espacio Público, “donde las empresas privadas pueden aportar al espacio público ya sea con vialidades, con plazas, con parques, con todo el tema urbano, para que  la propuesta de valor que ellos tienen a la hora de ejecutar un proyecto, sea mejor ponderado y no solamente ponderado desde el punto de vista público, sino que también desde la perspectiva privada”.

El seremi de Vivienda y Urbanismo recuerda que en la actualidad las personas tienen distintas alternativas donde elegir y siempre se quedarán con los proyectos donde les estén dando mayores condiciones. Por ejemplo, estacionamientos, espacios públicos, áreas verdes, plazas, parques.

Soluciones sobre lo obrado

Al señalarle que se piensa mejorar en el futuro, pero qué se podía hacer con esos lugares donde ya se dejaron espacios sin pavimentar y que provocan tanta molestia en la comunidad, Hernán Pizarro, dijo que se podían buscar convenios con el Gobierno Regional y se puedan pavimentar calles, como se hizo con el camino a San Ramón en La Serena. Cita los pavimentos participativos como otra solución.

A citarle como ejemplo a un par de vecinos que adquirió terrenos, construyó sus casas y posteriormente al frente una inmobiliaria construyó una villa y pavimentó solo la mitad de la calle, cómo lo solucionaban, la autoridad dijo que deben golpear las puertas del municipio y del ministerio, para la pavimentación participativa.

“Se les debe obligar a pavimentar las calles de manera completa y si no lo hacen multas altas”. Daniel Ponce, residente de La Serena.

Las quejas

La comunidad considera que debe cambiar la norma en este caso. Por ejemplo, Carla Núñez, dice que “es ilógico que a las empresas no se les exija pavimentar ambos lados de una calle”.

Lorena Salas, en la misma línea indica que “a los empresarios se les da todas las facilidades para que ahorren y ganan millones y millones construyendo viviendas de mala calidad y caras. Es ridículo que pavimenten la mitad de una calle”.

Benjamín Soto: “Hay que hacer una nueva ley, en cualquier parte del mundo esto que se permite acá es impresentable. Se ríen de nosotros cuando conocen de estas cosas”.

Daniel Ponce dice que “se les debe obligar a pavimentar las calles de manera completa y si no lo hacen multas altas”.

 

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