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Alejandro Pizarro Ubilla
Dirigentes locales señalaron que los “brazos caídos” se mantendrán debido a sus demandas relacionadas con cambios de turnos y lo que señalan es el déficit de funcionarios al interior de Huachalalume. Por otra parte, apuntan a fortalecer el exterior por el tema de los “pelotazos” que se lanzan con drogas y artículos electrónicos.

Desde la jornada del viernes, la Asociación de Funcionarios de Gendarmería de Chile se encuentran en una paralización de brazos caídos. Esto por diferentes demandas respecto de una resolución tomada por el director nacional de la institución, Christian Alveal, que hace referencia a los turnos de los funcionarios y la posibilidad de que hayan modificaciones en un sistema que ha sido valorado por los trabajadores en el marco de esta pandemia.

Esta instancia se ha mantenido ayer, prosigue hoy y espera que mañana surjan de parte de las autoridades de Gendarmería respuestas para deponer este paro, ya que de lo contrario, podría seguir en forma indefinida.

En ese contexto, Jaime Pereira, presidente provincial de la Asociación de Funcionarios Penitenciarios, aseguró a El Día que “se busca retornar a la normalidad en un sistema de turnos, pero existe a mi juicio una imposibilidad de retornar a los turnos normales”, señaló el dirigente.

Respecto de la actividad penitenciaria, acotó que “mientras no tengamos lineamientos de Santiago o no exista una línea clara que nos deje conformes, vamos a seguir movilizados”.

En ese contexto, indicó que cuentan con turnos rotativos de 5x5 o 7x7, y que “una circular emitida por el director nacional el 23 de julio deja sin efecto estos turnos”, señaló.

Asimismo, también indició que existe un déficit cercano a los 200 funcionarios en Huachalalume, y esperan que de la próxima promoción se considere un número importante de nuevos gendarmes para este penal, pero hay otras demandas y situaciones que les complican, como la constante de los llamados “pelotazos” desde el exterior de la cárcel. 

“Generalmente lo que se lanza son drogas y artículos electrónicos. Se trata de personas pagadas y que por lo general son familiares y amigos de los delincuentes. Considerando esa situación, hemos hecho diversas solicitudes a las autoridades, porque lamentablemente hay muchos sitios eriazos en los alrededores, por tanto es de fácil acceso para ellos. Se ha tratado de buscar instancias de seguridad, con rondas permanentes de nuestros colegas, con guías caninos, para tratar de disminuir el tema de los pelotazos, porque estos sujetos están en las afueras y no los podemos detener. Ahí tiene que necesariamente actuar Carabineros o Investigaciones, aunque desde el interior del complejo los equipos de comunicaciones están atentos cuando ocurren este tipo de hechos. Las drogas que más frecuentemente ingresan son pastabase y marihuana”, subrayó Jaime Pereira a nuestro medio.



La fuga en Valparaíso  



El presidente provincial de ANFUP, Jaime Pereira, también se refirió a la posible relación de ciertas medidas con la fuga de seis reos desde el centro penitenciario porteño. “Los dirigentes en Valparaíso están muy afectados, porque lamentablemente se cortó el hilo por lo más delgado y no se consideró que ese complejo está prácticamente en abandono en cuanto a mejoramiento de su infraestructura, sin barreras tecnológicas por ejemplo. Hay un abandono de nivel central, y creemos que ese hecho fue el gatillante para intentar cambiar definitivamente los turnos”. 

“Debemos preocuparnos de nuestra gente”

El director regional de Gendarmería, Rubén Pérez, en diálogo con diario El Día, se refirió a las paralizaciones que se han realizado en el penal de Huachalalume y sus características. “Ésta se ha desarrollado puntual y exclusivamente en el Complejo Penitenciario de La Serena. La jefa del establecimiento, la comandante Ana María Garrido, sostuvo el viernes diversas conversaciones con su personal en un tono de disciplina y de respeto, fomentando la buena comunicación, como ha sido nuestro estilo, tratando de promover un ambiente de compañerismo enfocado en el cumplimiento de nuestras obligaciones funcionarias”, aseguró.

La autoridad acotó que “comprendemos que aún nos encontramos en un contexto de emergencia sanitaria, y por tanto como jefatura nos corresponde  preocuparnos por nuestra gente. Nuestros funcionarios son el motor y la esencia de nuestro servicio y por tanto debemos actuar con tacto , tino y criterio”, argumentó el director regional de Gendarmería. 

 

 

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