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El Día
El diputado de la UDI e integrante de la comisión de Salud, recalca que en medio de la crisis por la pandemia, las autoridades comunales de todos los sectores políticos han implementado medidas desconociendo sus alcances y facultades.

El diputado de la UDI Sergio Gahona no oculta que los efectos de la pandemia del Coronavirus nuevamente están colocando a prueba a nuestro país que aún no se recuperaba de las consecuencias del estallido social de octubre de 2019 y que amenazaba que sería más intenso el 2020. 

Pero, el legislador en entrevista con Diario El Día cree que se debe actuar con prudencia y unidad nacional. Es un convencido que no se saca nada con intentar sacar ventajas políticas o querer traspasar todo al gobierno de turno. “Pensar que esto puede significar un problema mayor para el gobierno y terminar de sepultarlo eso pasó hoy día a un segundo plano, lo importante es cómo se enfrenta esto y como se toman las medidas, aunque sean muy impopulares, para poder sobrellevar esta situación de crisis sanitaria de la mejor manera posible”. 

-Cuando aún siguen las enormes filas en las cajas de compensación o en los bancos, ¿advierte que todavía no se le toma el peso al problema?

 “Ha faltado un poco de conciencia por parte de la ciudadanía. Esto es algo muy serio y cuando se mira la cifra de muertos en Españas e Italia, y estamos hablando de países desarrollados con sistema de salud mejores probablemente y más complejo que los nuestro, estamos viendo que mueren cerca de 1.000 personas diarias, mientras que aquí hablamos de 4 o 5 muertes, pero es un tema que hay que cuidar y eso no pasa por cuantas medidas tome o no el gobierno, pasa por cuanto somos nosotros como ciudadanos responsables para acatar todas las medidas”.

En el balance el legislador reconoce que se decretaron algunas restricciones por las que se debió esperar. “Por ejemplo, la suspensión de las clases, para mí fue apresurada, porque si no se hubiesen suspendidos tendríamos a todos los niños vacunados contra la influenza”. 

-¿Fue un error de algunos alcaldes? 

“Hay una suerte de ansiedad y atolondramiento de los alcaldes y aquí hablo de los alcaldes en general y de todos los partidos donde efectivamente la ansiedad los superó y cometieron muchos errores como, incluso, atribuirse facultades que no tienen. Esto de decretar cuarentena comunal y cerrar los locales comerciales claramente es una facultad que es exclusiva del Presidente de la República”. 

-Pero, lo hacían porque denunciaban que el gobierno estaba siendo lento en adoptar decisiones…

“El alcalde es un representante de la ciudadanía preocupado de su pueblo, pero no es especialista en epidemias ni en manejo de crisis sanitarias, por lo tanto aquí hay que dejarle a la autoridad sanitaria  las medidas para ir controlando esta crisis de una forma tal que permita que los sistemas de salud no colapsen”. 

-¿Por qué la autoridad no se reúne con la banca para organizar medidas eficientes para que la gente tenga la posibilidad en pleno siglo XXI de hacer lo tramites de manera remota? 

“La autoridad ha hecho todo lo que tiene que hacer y al alcance de su mano. La gran mayoría de los chilenos hace sus trámites en línea, pero hay personas que no tiene acceso para eso y esas son las personas que concurren a los bancos y es allí donde quizás a la gente que administra estos servicios le faltó un poco más de preocupación en el sentido de ordenar a la gente, que vengan con los elementos de protección y hagan todo lo necesario para que no se contagien”. 

-¿No cree que ahí queda denotado el alfabetismo digital ? 

“Hay un grupo de chilenos que tiene esta dificultad y esta es la preocupación que debe tener todo gobierno”. 

 -En el caso de los adultos mayores, ¿advierte una desconfianza  hacia lo tecnológico o definitivamente ellos no quieren nada con la tecnología? 

“Uno no puede obligar a los adultos mayores ni a las personas que no se quieren familiarizar con la tecnología obligarlos a que se familiaricen y no solo por eso sino porque tampoco tienen acceso y ahí viene la solidaridad familiar”. 

-¿Sería injusta la crítica que se le hace al ministro Jaime Mañalich de que siempre iría detrás detrás de las soluciones? 

“Todas las decisiones que se han ido tomando no es solo del ministro de salud, ni tampoco del Presidente de la República, son decisiones de un comité de expertos y que el ministro comunica. Hay una suerte de ansiedad de muchos líderes políticos y también una parte de la población. Nos encontramos frente a un fenómeno que es desconocido para todos nosotros y es evidente esa preocupación. Hoy día podemos ver que respecto a Latinoamérica, Chile es el país que tiene más diagnósticos realizados y menos fallecidos y es un hecho concreto”. 

-¿De acuerdo a esas cifras las cosas se han hecho bien o como lo planteó el propio Ministro Jaime Mañalich, lo peor estaría por venir?

“Lo peor está por venir, por eso es a priori juzgar. Hay que hacerlo por los resultados finales. Cuando te encuentras con argumentos técnicos de gente especialista que está llevando esto en Chile siendo asesorado por la Organización Mundial de la Salud, por lo menos a mí no me queda más que confiar en ese criterio profesional”. 

- ¿Qué argumentos técnicos conoce para no decretar una cuarentena total, que es lo que se pide a un nivel más extremo? 

“Todas las medidas sanitarias tienen efectos positivos y negativos, lo que significa que voy a tomar una serie de medidas para frenar las problemáticas sanitarias, pero esta traería una serie de consecuencias que no son las que uno quisiera. Aquí hay que compatibilizar el cómo vas tomando gradualmente las medidas por una serie de criterios y hay varios elementos que se consideran para decretar una cuarentena total, no es porque se le ocurra a una autoridad”. 

Actuación tardía

-¿También existió esta ansiedad respecto al tema de los permisos de circulación, el alcalde de La Serena, Roberto Jacob, fue duro en criticar a los parlamentarios y afirmó que había elaborado “una mugre de ley”? 

“No soy autor del proyecto (aplazar el pago del permiso de circulación), pero sin duda me parecía una medida que había que hacer, porque la gente se está quedando sin trabajo, está teniendo menos ingresos por lo que enfrentaba el mes de marzo con mucho gasto, por lo tanto el grupo de parlamentarios lo que hace es presentar un proyecto de ley donde facultaba al Consejo Municipal la ampliación de plazos del pago del permiso de circulación y que las personas circulen con el permiso de circulación vencido, pero en este tema el gobierno entró tarde”. 

-¿Da la sensación que el Presidente Piñera (Sebastián) quedó como salvador al enviar un veto a la ley?

“Pero el Gobierno sabía que este problema iba a suceder, ese veto era innecesario si el gobierno hubiera patrocinado el proyecto y no lo hizo y dejó que el proyecto saliera”. 

 -Se habla derechamente de una estrategia…

“Probablemente. El gobierno no quería prorrogar el permiso de circulación porque golpea fuertemente a las arcas municipales y créanme que los alcaldes no tenían muchas ganas que se prorrogara el permiso de circulación”. 

-Los alcaldes culpan a los diputados que la ley al final incluía intereses y que en junio sólo se podía pagar en una cuota…

“Sabíamos perfectamente lo que podíamos hacer  y no realizar.   A mí me parece que el Gobierno entró tarde con este método sustitutivo y los alcaldes alarmaron a la gente y por eso se produce este problema de congestión. Además, la forma en que se comunica, de una manera alarmista, creando pánico, hablando de multas e intereses como si fuera mucho dinero, no era para armar ese escándalo”. 

-Usted habla de hacer lo que pide la calle y ellos solicitan que le condonen todo, los créditos universitarios, créditos  hipotecarios  y las cuentas, ¿sería factible? 

“Lo importante es que todas aquellas personas que tengan dificultades para generar o cumplir con sus obligaciones hay que tenderles una mano y hay que prorrogar los gastos para más adelante y poder darle esa ventana de respiro, pero no toda la población está en esa condición”. 

Debilidad en la coordinación

-En medio de la crisis sanitaria llama la atención lo separado que trabaja el Estado con el resto de los actores como alcaldes y el propio Congreso…

“Muchas veces el nivel de incertidumbre es tal para delante  que, efectivamente, actuamos bajo nuestras propias posibilidades. Esta tardanza en generar una mesa social con los alcaldes y  los gremios, pero también hay que conversar con la sociedad civil. Todas estas descoordinaciones del Estado pasa por eso, porque no hubo esa coordinación desde el principio, aunque ahora se está trabajando más coordinados. Pero, estamos en política y aquí se están proponiendo cosas que son bastantes compleja de llevarlas adelante, por ejemplo, plantear que los servicios básicos se deba suspender el pago para todos los chilenos sin ningún tipo de restricción”. 

 -¿Advierte, que tras esta nueva crisis la región quedará en el suelo?

“Sé que la empresa más grande tiene problemas, pero puede seguir dándole la oportunidad a otras pequeñas para que le presten el servicio y en vez de cobrarle 100 le cobra 50  para cubrir los costos y no despedir gente. Creo que tiene que darse esa comunicación entre los empresarios”. 

-¿Siente que los gremios y las empresas tienen la gran oportunidad de actuar con una mirada mucho más social? 

“Absolutamente, lo que ha hecho la minera más importante de la región para crear un fondo para ayudar en materia de salud e instalar estos laboratorios para diagnosticar el virus y comprar ventiladores mecánicos ya hay una muestra de que se está haciendo algo y eso es muy importante. Los bancos están prorrogando los créditos hacia más adelante a las personas, ojalá que sea sin intereses y sin multas”. 

Anticiparse a los errores

-¿Anticipa que luego de la crisis sanitaria, el país quedará devastado como sucede tras una guerra?

“Espero que no, siento que hasta este minuto las cosas se están haciendo razonablemente bien, no perfectas. Los números así lo señalan, uno podría pensar que otros países podrían haber manejado la situación bastante mejor que el nuestro. Chile lo que tiene que hacer es mirar a quien lo esté haciendo mal y en qué se están equivocando para no cometer los mismos errores, no vamos a evitar que mucha gente se contagie, pero si hay que evitar que los sistemas de salud colapsen, porque si llega a pasar tendremos la realidad de Ecuador, que, con pocos muertos, poseen los problemas que tienen”. 

 

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