• El principal problema sigue siendo que las personas llegan sin su pasaporte sanitario, por lo que deben hacer el trámite en el lugar, demorando aún más el flujo vehicular.
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Estuvimos en el lugar observando el trabajo en conjunto entre las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Seremía de Salud. Manifestaron que el balance era positivo, pero que el principal problema seguía siendo que las personas llegaban sin su pasaporte sanitario, por lo que debían hacerlo en el lugar demorando los procedimientos y aumentando la congestión.

Uno de las medidas que más restrictivas que se han implementado en la región para evitar la propagación del coronavirus fue la instalación de la Aduana Sanitaria en la localidad de Pichidangui, específicamente en el acceso sur. La medida tiene como objetivo principal impedir que gente que presente síntomas de Covid-19, o antecedentes de viaje al extranjero, por dar algunos ejemplos, ingresen a la zona.

Para poder atravesar esta barrera, los viajeros deben presentar un pasaporte sanitario, el cual obtienen llenando un formulario que deben descargar en www.c19.cl, éste corresponde a la declaración jurada que acredita su estado de salud y su idoneidad para poder desplazarse.

Una vez hecho este trámite en línea, el usuario recibirá un código QR, el que será escaneado una vez que esté en la barrera por funcionarios de la Seremía de Salud, quienes les darán el visto bueno -o no- respecto a su ingreso.

En el lugar

Los funcionarios del ejército, Carabineros y Gobierno están desplegados durante las 24 horas en el lugar. Cuando llegamos durante la mañana de ayer se les podía ver correr de lado a lado entre los automóviles, realizando los controles.

Marlén, de la seremía de Salud, es la primera con la que interactuamos y le hacemos las consultas al verla moverse rápidamente de un lado a otro. Ella, revela el gran problema que han tenido al momento de realizar los controles, y tiene que ver con que muchas personas llegan y no han llenado el formulario. “Como no lo tienen, lo deben hacer acá, y con eso perdemos tiempo y se genera un taco más grande, porque tenemos que hacerles todo el trámite acá, y algunos no tienen internet en su celular con lo que se complica más. Si todos llegaran con el trámite hecho, escaneamos su código OR, les tomamos la temperatura y con eso se termina el procedimiento”, expresó la funcionaria.

Menos turistas

Lo positivo es que de acuerdo a lo que pudimos constatar en terreno, la mayoría de quienes ingresan son transportistas que forman parte de la cadena de distribución o trabajadores particulares. Prácticamente no hay turistas como sí los había durante los primeros días desde que se implementó este control. Así lo detalló el Teniente del ejército Carlos Morales, encargado de la aduana, quien hizo un balance de su funcionamiento hasta ahora.

“Hemos tenido que activar el protocolo ya en varias oportunidades. Hemos devuelto a mucha gente, incluidos buses completos en 10 oportunidades. En estos casos se da aviso al hospital más cercano que es el hospital de La Ligua y se traslada al bus completo, con todos los pasajeros a Santiago. No puede ingresar a la región”, indicó Morales.

Las horas peak

Si bien cuando estuvimos en el lugar durante la mañana, vimos como poco a poco fue creciendo la fila de vehículos, el teniente Morales, aseguró que la hora de mayor congestión era sin duda desde las 14:00 y las 17:00 horas.

“Es en ese momento donde se genera el mayor atochamiento vial (…) Y claro, a veces hay problemas cuando se detecta a alguna persona que no puede ingresar, sobre todo en los casos de los buses, porque los demás pasajeros se molestan con la persona que viaja, irresponsablemente teniendo algún tipo de síntomas. En esos casos nosotros debemos conversar con los pasajeros y explicarles que lo que se está haciendo es lo mejor para todos, en beneficio de la población chilena y que todos debemos colaborar”, indicó.

La mayoría de Santiago

Según información emanada desde el propio ejército la mayoría de los vehículos controlados provienen de la Región Metropolitana. Conversamos con algunos de ellos, y efectivamente, hubo quienes ni siquiera sabían que debían portar un pasaporte sanitario. Uno de ellos era Edmundo López, camionero a quien le tocaba enfrentar por primera vez la barrera.

“La verdad es que no me dijeron nada, no sabía que había que llenar un formulario. Recién se acercó un funcionario del ejército y me preguntó si lo tenía, y recién ahí me enteré. Bueno, ahora estoy esperando que avance esto para que me digan qué es lo que hay que hacer”, precisó.

Finalmente, de acuerdo a las cifras oficiales, hasta ahora se han realizado 23.230 controles en la aduana, y se han detectado 25 casos sospechosos, que han tenido que retornar a su lugar de origen.

 

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