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Cuando el Apolo alunizó, los bomberos tocaron sus sirenas y las iglesias repicaron las campanas. Adultos y niños miraban a la luna en un intento infructuoso por seguir la aventura espacial. Sin acceso a la televisión, la radio fue el principal medio para seguir en vivo la hazaña.

Es 20 de julio de 1969 y en La Serena los bomberos tocan sus sirenas y la catedral repica sus campanas, en señal de celebración por un hecho que marcó la historia mundial: la llegada del hombre a la luna. 

Aquel domingo invernal, la mayoría de las familias optó por permanecer en sus casas para seguir las informaciones que emanaban principalmente de las escasas estaciones de radio de la época.

En la población Pedro Aguirre Cerda, el pequeño  Orlando Silva, de 5 años, estaba con su familia y bajo su inocente mirada seguía la proeza de la tripulación del Apolo. “En aquellos tiempos, mi abuelita apagaba la luz, prendía una vela y se ponía a rezar.  En una radio escuché que el hombre había llegado a la luna y yo salí a mirar por la ventana para intentar ver el cohete en la luna”, afirma en la actualidad.

Su madre, Dionisia Rojas (74), recuerda risueña cómo su pequeño hijo se instaló en la ventana de la casa y miraba hacia el cielo. “Obviamente, no se veía nada”, indica. 

Rita Honores, hoy de 78 años, cuenta que el acontecimiento mundial es un hecho que tiene muy grabado en su memoria porque está unido a una tragedia familiar. “Mis padres vivían en el campo y, según me contaron, ambos salieron a la reja de su casa para mirar el cielo. Mi mamita algo comentó acerca  de que el hombre quiere saber más que Dios y ella dijo  ‘bendito sea Dios’ y cayó al suelo”. 

Honores detalla que su madre murió de un ataque al corazón el mismo 20 de julio de 1969. “Por eso nunca olvidaré esa fecha y yo creo que mi mamá algo debe haber visto en el cielo que la impresionó”, agrega. 

HITO MUNDIAL 

El 20 de julio de 1969 marcó un hito en la historia de la Humanidad. En La Serena y Coquimbo, al igual que en miles de ciudades alrededor del mundo, sus habitantes se mantuvieron expectantes a la carrera espacial que, durante años, sostuvieron dos potencias como Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. Especial interés provocó la travesía de la misión Apolo que terminó exitosamente cuando Neil Armstrong caminó sobre la superficie lunar.

Sin acceso a la televisión -de hecho en la región no había ningún aparato-, los diarios eran la principal forma de obtener información en detalle de la proeza científica de los norteamericanos. Diario El Día entregaba artículos explicativos extraídos principalmente de las agencias internacionales, los que eran buscados por sus lectores.

RADIOS EN DIRECTO

En 1969, las estaciones de radio se alzaron como el único medio de comunicación que podía informar en vivo de cómo se desarrollaba la noticia. En La Serena existían dos radios: Minería y Occidente; en Coquimbo, estaba Riquelme y en Ovalle, Norte Verde. 

En conversación con El Día, el actual concejal de La Serena, Alejandro Pino Uribe y quien en 1969 era director de Radio Minería, indica que ésta transmitió prácticamente todo el proceso de la misión Apolo y en especial el alunizaje, que se concretó el domingo 20 de julio. Para ello, la estación se sumaba a la cadena de La VOA (La Voz de América) que era la radio oficial del gobierno de los Estados Unidos y que tenía estaciones en diferentes partes del mundo.

“Durante el tiempo de espera del alunizaje, se entrevistó a diferentes personas, pero en su mayoría fue la transmisión directa desde Santiago (...), la transmisión en general llegó vía satélite a través de la VOA, que tenía a dos locutores chilenos. Minería tenía la facilidad de replicar la transmisión oficial que hacía la Nasa y el gobierno estadounidense a través de las ondas cortas internacionales, ya que en ese tiempo las radios tenían bandas internacionales que no tenían ningún tipo de interferencia”, explica. 

“Desde el despegue en Cabo Cañaveral, retransmitimos todos los despachos de la Voz de América, y en forma especial, cuando el hombre ya estaba en la luna (...). A nivel local, hicimos muchas entrevistas a la gente que estaba en la zona y recuerdo una entrevista con el director del Observatorio Astronómico del Cerro Tololo”, dice Pino Uribe.

El periodista asegura que en esa década la llamada carrera espacial era un tema de conversación en la comunidad. “En 1957, cuando se lanzó el Sputnik, la gente se subía  a los techos de las casas para ver pasar al satélite, que era una lucecita intermitente que cruzaba por el cielo. Las radios se encargaban de entregar la información acerca de a qué hora iba a cruzar sobre La Serena y como en ese tiempo se podían ver las estrellas a ojo desnudo, ya que la luminosidad era muy baja, todos lo podían ver”.

El exdirector de radio Minería comenta que la llegada del hombre a la luna tuvo tanta repercusión mediática como el rescate de los 33 mineros en Copiapó. 

Rubén Aguilera era otro de los periodistas que vivió el acontecimiento en su calidad de relator deportivo de la radio Riquelme de Coquimbo. Aguilera indica que aquel domingo 20 de julio de 1969 estaba precisamente  relatando un partido de fútbol desde el estadio municipal (hoy Francisco Sánchez Rumoroso) de la comuna-puerto, cuando un “extra” interrumpió la transmisión que él lideraba. 

“La radio tenía un sonido muy especial, una trompeta, para anunciar cuando ocurría un extra noticioso. Así se interrumpió el partido y la voz de Juan Ramírez Portilla anunció que el hombre había llegado a la luna”, contó Aguilera.

Aguilera, quien se ha desempeñado toda su vida en diferentes medios de comunicación de la región, expresa que escuchar la noticia de la llegada del hombre a la luna “fue bien espectacular y emotivo”. Asimismo, destaca el papel de las estaciones de radio porque “era la radio el único medio donde tú podías obtener información en vivo del evento”. 

Luis Villagrán (actual director de Diario La Región) era en 1969 periodista de la radio Minería y con un grupo de colegas se instaló a bordo de un automóvil en las cercanías del parque Pedro de Valdivia. “Ese día no teníamos que hacer nada en la radio porque estaba colgada transmitiendo la llegada del hombre a la luna en cadena, así que nos estacionamos y, como se hacía en aquellos tiempos, nos acompañamos de algo para el frío y echabamos la talla acerca de lo que estaba sucediendo”, relata Villagrán. 

El periodista comenta que “la carrera espacial era un tema de todos los días para nosotros y por lo tanto, la llegada del hombre a la luna era una noticia que estabamos esperando”.

Villagrán reconoce que con su grupo de colegas se mantuvieron mirando la luna, expectantes. “Teníamos el deseo de ver algo, y nos imaginamos cosas (...) Luego, cuando Neil Armstrong pisó la luna y dijo aquellas célebres palabras: “Es un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la Humanidad”, nos abrazamos y abrimos una champaña”. Había que celebrar un acontecimiento mundial. 

La caminata del astronauta Neil Armstrong fue un hecho que marcó la historia de la Humanidad.

 

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