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Alejandro Pizarro
La mantención en temperaturas que van desde los 2 a los 8 grados Celsius es de vital importancia para evitar efectos adversos y asegurar la inmunización.

En Chile más de 7 millones de personas ya están inoculadas con al menos una dosis de alguna de las vacunas contra el Covid-19 disponibles (Pfizer o Sinovac), de ellas 4.252.025 han completado el proceso. Campaña que ha sido catalogada como exitosa y que pretende llegar a una inmunidad de rebaño, es decir a inocular al 80% de la población, el 30 de junio de 2021.

Si bien esta cruzada continúa a paso firme, no ha estado exenta de dificultades, como la detectada en la ciudad de Quillón, el pasado miércoles, cuando 21 personas debieron mantenerse en observación tras falla en la cadena de frío de las vacunas Covid (superando en 2 grados el mínimo). La emergencia ocurrió en un Cecosf del sector El Casino, donde se investiga falla humana o del sistema de refrigeración.

Pero, ¿qué tan peligroso es que las vacunas pierdan su cadena de frío? Consultada sobre este tema, Karen Gallardo, Gerente Regional del Programa Nacional de Inmunizaciones de la Seremi de Salud explicó a El Día que “en caso de existir excursión de temperatura, el Programa Nacional de Inmunizaciones tiene un protocolo definido, en donde se confinan las vacunas a un proceso de cuarentena (no se usan) y se notifica la pérdida de cadena de frío, posteriormente el Ministerio de Salud determina si estas vacunas pueden usarse o deben ser eliminadas”.

Para las personas inoculadas “el riesgo de administrar vacunas que estuvieron expuestas a temperaturas fuera de rango, es que aumenten las reacciones adversas, principalmente a nivel local, como dolor, induración, enrojecimiento”, añadió Gallardo.

Para asegurar que no ocurran estas situaciones en la Región de Coquimbo, la Seremi de Salud cuenta con tres cámaras de frío, explicó la profesional, precisando que “hay una en cada provincia, desde donde distribuimos las vacunas a los centros de salud de la región”.

 

Oscuridad y bajas temperaturas

De las dos vacunas Covid-19 disponibles actualmente en Chile, la más compleja de manejar es la Pfizer, debido a que es de ARN mensajero, por lo que necesitan ser conservadas a menos de 70°C y debe mantener la cadena de frío en todo momento. No obstante, puede permanecer cinco días entre 2 y 8 grados Celsius.

“En el caso de la vacuna Pfizer arriban a la región ya descongeladas y listas para ser utilizadas en los establecimientos de salud y se mantienen a nivel local en temperaturas entre 2 y 8 grados Celsius”, confirmó la Gerente Regional Programa Nacional de Inmunizaciones, añadiendo que en el caso de la vacuna Sinovac, “esta nunca se congela y se mantiene siempre a temperaturas entre 2 y 8 grados Celsius”.

En los instructivos generados por el Minsal, para ambas vacunas se recomienda la oscuridad. En el caso de la Sinovac, señala “almacenar entre +2°C y +8°C. Proteger de la luz y no congelar”, y en el caso de la Pfizer se indica “almacenar entre (-) 75°C ± 15°C por 6 meses. Se puede almacenar entre +2 y +8°C por 5 días. Durante el almacenamiento, minimice la exposición a la luz de la habitación y evite la exposición directa luz solar y luz ultravioleta. No vuelva a congelar los viales descongelados”.

 Y es que las vacunas pueden perder potencia fácilmente cuando se exponen a temperaturas más altas y durante el transporte deben protegerse contra la congelación accidental, así como contra los vacíos de la cadena de frío debido a la exposición a altas temperaturas.

 

Efectividad y nuevas variantes

La llegada de nuevas variantes al país y a la región también pone a prueba la acción de las vacunas.

Según explica el epidemiólogo de la Unidad de Epidemiología de la Seremi de Salud, Raúl Quintanilla “a la fecha, los estudios sugieren que los anticuerpos generados por medio de la inmunización con vacunas autorizadas en la actualidad reconocen estas variantes. Con todo se sigue estudiando a través de investigaciones en curso”.

Quintanilla agregó, sobre las nuevas variantes del virus que “las autoridades de los países afectados están efectuando investigaciones epidemiológicas y virológicas para evaluar con mayor precisión la capacidad de transmisión, la gravedad, el riesgo de reinfección y la respuesta de los anticuerpos a éstas”. Y por lo mismo “las autoridades nacionales han enviado datos genómicos de ellas, que se han publicado en la plataforma de la Iniciativa mundial para el intercambio de datos sobre la gripe aviar (GISAID), y en todo el mundo se continúa realizando una vigilancia genómica del virus”.

 

Las otras vacunas

Si bien las vacunas más extendidas son la Pfizer y la Sinovac, otras dos están aprobadas en Chile, se trata de la CanSino y la vacuna Azd1222 producida por Oxford y AstraZeneca. 

En el caso de la nueva vacuna aprobada por el ISP, el pasado miércoles 7 de abril para uso de emergencia, desarrollada por el consorcio chino-canadiense CanSino-Saval, requiere de una sola dosis y una refrigeración de entre 2° y 8°C por hasta tres meses, lo que facilita el proceso de distribución. Además, de acuerdo con los primeros resultados aplicados, logró una efectividad de 65,7% de los casos sintomáticos y de 90,98% para los casos graves.

La vacuna de AstraZeneca en tanto también debe permanecer en un rango de 2 a 8 grados y con dos dosis tendría una eficacia del 74%.

 

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