Llegó diciembre y con él comienza la etapa final del año, que es cuando  se empieza a lucubrar respecto de las predicciones de lo que será el próximo.Para ello, generalmente  el adivino más citado es Nostradamus,  cuyo verdadero nombre era Michel de Nôtre-Dame, un personaje de la élite francesa del siglo XVI, del que se dice era un gran experto en astrología y eran conocidas sus virtudes como vidente de Catalina de Médici - de la cual era también su médico - aunque  nunca tuvo el título de tal…Dejó sus predicciones por escrito, pero en verso, creyéndose que lo hacía para que su mensaje quedará oculto y no fuera perseguido por la Inquisición, de ahí que su mensaje o profecías parezcan una suerte de acertijos.Fue muy famoso en su tiempo y todavía hoy día hay quienes explotan aquello, haciendo alambicadas interpretaciones de sus versos, para tendenciosamente decir que se aplican a hechos actuales… incluso de Chile.Se ha llegado incluso a decir que predijo el golpe militar chileno de 1973, o el terremoto del 2010…, en circunstancias que en el siglo XVI,  Chile no estaba ni en la imaginación  de Nostradamus.El hecho es que en las predicciones para el 2016, los actuales intérpretes de Nostradamus no han sido muy asertivos: predijeron el inicio de una Tercera Guerra Mundial;  de una violenta erupción del volcán Vesubio,  y también se le atribuye haber pronosticado un gran terremoto en Estados Unidos…Nada de eso -que se sepa- ha ocurrido.Hoy en día no es necesario recurrir a adivinos, basta con el simple conocimiento de nuestra realidad y con ello podremos “predecir”  que el 2017 la economía va a andar al tres y al cuatro, que se van a descubrir nuevos casos de corrupción y que vamos a tener más de algún importante desastre natural…De la selección nada se sabrá, debido al fallecimiento del pulpo Paul. 

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