• El Presidente boliviano afronta un paro nacional de 48 horas de choferes y una huelga de 72 horas convocada por la Central Obrera

El Presidente boliviano, Evo Morales, enfrenta la séptima semana consecutiva de conflictos sociales y sindicales.

Los médicos y los trabajadores de la salud pública están en huelga desde marzo contra un decreto de Morales que aumenta su jornada laboral de seis a ocho horas, con cierres de vías hacia Brasil y Argentina y choques con la policía, y la mantienen a pesar de que Morales anunció el viernes que suspendía la medida.

Entretanto, los indígenas de la Amazonía que se oponen a una carretera en la reserva natural Tipnis continúan su marcha hacia La Paz para pedir al Presidente que no insista en ese proyecto. Según uno de sus dirigentes, hay un ambiente de “racismo y odio” contra los nativos movilizados

Los choferes piden que retire una ley que busca reordenar el caótico tráfico en la ciudad y que ponga en marcha un proyecto de transporte masivo que los sindicatos de conductores rechazan porque temen que les quite fuentes de empleo.

La Central Obrera de Bolivia (COB), la mayor organización sindical del país, demanda al mandatario populista un incremento salarial superior al ocho por ciento que decretó para este año.

El Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana, que agrupa a rectores, profesores y alumnos de universidades públicas, anunció que iniciarán un paro indefinido y movilizaciones callejeras busca de más recursos y en apoyo a los médicos y a la COB. 4405

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X