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Lautaro Carmona
El técnico de Coquimbo Unido analiza su exitosa estadía en el club pirata y cómo ha logrado mantener expectante a la hinchada. “Iniciamos un proyecto que nadie daba dos pesos, pero de a poco se han logrado cosas”, puntualizó.

El actual técnico de Coquimbo, Patricio Graff tuvo un lugar privilegiado en la inauguración de una cancha de fútbol y camarines en el complejo de la Quebrada Las Rosas. Además, estaba al lado del ex estratega del cuadro Pirata, José Sulantay.

El técnico Patricio Graff admitió que  las obras entregadas en el complejo Deportivo las Rosas, es un paso  importante.  El entrenador valoró la importancia de esta infraestructura. “Es fundamental para aquel joven que está en proyección y, sobre todo, aquellos jugadores que llamaremos en algún momento para formar un equipo competitivo, sepa que las condiciones de trabajo son totalmente distintas respecto hace dos años y medio cuando llegamos”.

Con el retorno a primera división Graff se ganó un lugar entre la hinchada aurinegra.  Con la obtención del campeonato  dejó atrás más de una década de espera y frustraciones. 

En entrevista con diario El Día repasa los objetivos alcanzados, sus proyecciones y los temas más sensibles que ha enfrentado. De partida reconoce que desde el primer momento se ha sentido respaldado, “tanto por la gerencia como por la directiva, el hincha y el coquimbano del puerto y eso a uno  le da tranquilidad”. 

-¿Pensó que sería tan meteórica su carrera, sobre todo al retornar a Coquimbo Unido después de una década en segunda división y cuando en principio se colocó en duda su capacidad?

“Es normal cuando un técnico arranca se tiene un poco de recelo y no se sabe lo que puede dar. Pero, nos costó poco tiempo que la gente nos creyera”.

-¿Le molestó que al principio lo ningunearan y se cuestionara que venía de un equipo escolar de España?

“No, para nada, esto es así, la mejor manera para hacer cambiar el pensamiento de la gente y los puntos de vistas es con trabajo. Nosotros así lo hicimos y hoy la gente ha cambiado”.

-¿No pensó en renunciar cuando arreciaba la crítica y no se daban los resultados?

“No, sinceramente para mí nunca fue duro. Estoy acostumbrado a cosas más complicadas, pero con el trabajo hice cambiar a la gente de pensamiento. No tenemos otra herramienta que el demostrar y hasta ese momento yo no había mostrado nada”. 

-¿Dónde estuvo la clave del éxito y la llave que permitió lograr un resultado positivo y terminar con años de espera?

“Humildad, unidad y valores, son las cosas más importantes. Cuando uno le habla a una persona, sea futbolista o no, mirarla a los ojos y decirle las cosas como son, aunque le duela o lo ponga feliz. Tratar de ser consecuente con las palabras y trabajar, son cosas básicas, para que la personas que tratas, crea y en ese creer el tipo se entrega al máximo”. 

-¿Meditó en dejar la institución cuando logró el objetivo, se habló de que arribaría a clubes de Santiago, como lo hizo Rodrigo Holgado en Audax Italiano?

“No, sinceramente no hubo nada de Santiago, estaba feliz acá”. 

-¿Si hubiese existido una oferta, se hubiera ido?

“No, para nada, cuando llegamos lo importante fue haberse sentido respaldado desde el minuto uno y yo de cierta manera debía devolver ese respaldo que tuve. Lógicamente lo hicimos dentro del campo de juego, pero también nos habíamos proyectado quedarnos un año más y así lo hicimos y creo que no nos hemos equivocado en haber tomado esta decisión y tenemos mucho más por lograr, pero el objetivo principal que se había trazado a principio ya está solucionado”. 

Los costos de la profesión

-¿Cómo lo hace con la familia, viaja constantemente a España o puede reunirla en la zona en ocasiones?

“Durante estos cinco años que llevo como entrenador siempre viví lejos de mi familia y estuve viajando constantemente, ellas a Chile y yo a España”. 

-¿No se puede reunir a toda la familia o es muy inestable la profesión?

“Es muy difícil, tengo tres hijas, dos con edad de facultad y mi esposa con mi hija menor y hace un mes que están viviendo conmigo e intentamos que esta vida tan difícil que hemos llevado en los 5 años anteriores, ahora se pueda llevar como una familia”. 

-¿Le gustaría comenzar un proyecto en Coquimbo a largo plazo, como lo hacen algunos clubes, donde se habla de un proceso de 10 a 15 años?

“Es  difícil, en el fútbol sudamericano es muy complicado, no sé si ha pasado en algún equipo. Creo que lo más largo hoy es lo que está haciendo Gallardo en River que lleva 5 años”. 

-¿Se aburren los dirigentes o es más fuerte la presión de la hinchada?

“El día a día, el desgaste habitual, a veces puede ser un disparate para adoptar decisiones que lleven a buscar otra cosa, otros objetivos y anhelos. Pero, aquí iniciamos un proyecto que nadie daba dos pesos, pero de a poco se han logrado cosas y esperamos lograr muchas más”. 

Encarando responsabilidades

-¿Es muy difícil manejar un camarín con jugadores como Matías Cano y Mauricio Pinilla, con personalidades bastante fuerte?

“No, la idea es lo que dije antes, mirar a todos a la cara”. 

-¿Y dejar claro que usted manda e impone?

“Tratamos de no imponer, pero que nos crean lo que le decimos y es más fácil de convencer al jugador haciéndole creer que imponiendo. Lógicamente cosas que sí hay que imponerlas, pero hay formas o normas de convivencia y horarios que lógicamente que hay que imponerlas, pero después en nuestro estilo de juego tratamos de convencer al jugador que  eso es lo mejor para que su funcionamiento en la parte grupal sea más efectiva”. 

-¿Le molesta, por ejemplo, que se diga que en el camarín manda Pinilla?

“No sé si algún día va a pasar, no veo a Mauricio como una persona destructiva. Es un tipo que siempre apoya y aquellos líderes positivos saben cuál es su lugar”. 

-En la entrevista que concedió a revista Sábado de El Mercurio se vio a un jugador más humano y que reconoció sus errores del pasado…

“Totalmente y aquí, más allá de los galones que cada uno tengamos en la espalda, somos todos iguales. Tenemos dos piernas, dos brazos, dos ojos y nosotros no hacemos diferencias si es un chico de inferiores o se llame Pinilla”. 

-¿A principio de año cuánto le molestó que se hablara sólo de Pinilla, si jugaría, estaba lesionado o por qué no ingresaba?

“No me desconcentra, pero sí entiendo que Pinilla es lo que vende y es lo que pregunta los periodistas”. 

Aprender de los errores

-¿Le complicó  cuando en las redes  sociales se viralizó su foto y el arquero Cano con un lienzo de No más AFP?

“Sí, la verdad es que me agarró distraído, no fue algo pensado”. 

-¿Cano lo sorprendió?

“No, Cano estaba en la misma situación, salimos de entrenar y nos pidieron una foto, posamos para ella y después nos dimos cuenta lo que podía llegar a pasar. Pero, bueno, creo que de los errores se aprende.  Uno comete errores también y simplemente aprender de ellos”. 

-¿Es sensible cuando un portero,  aparte de su fuerte carácter,  posee una valorable sensibilidad social y en algunos casos se le ha visto en actos de autoridades políticas, aun cuando actualmente existen ex futbolistas que son alcaldes o concejales?

“La verdad es que en el vestuario de los jugadores no me meto y si lo hago pido permiso porque es un lugar donde tienen que estar ellos. Sí dentro del campo de juego soy yo quien dirige, exijo o en ciertos momentos impongo, pero a nadie le ha afectado las decisiones políticas de Matías Cano o de otros jugadores, además que no es mi tema”. 

-¿Quedó en un segundo plano la denuncia de una periodista que acusó gestos no adecuados de algunos jugadores, aunque desde el club se indicó que se habría traspasado un lugar prohibido?

“Sinceramente como dijimos en su momento…”

-¿Fue un error?

“Mientras no lo dictamine la ley no hay ningún error. Después lo que ustedes periodistas quieran poner es otra cosa, pero hasta que no lo dictamine la ley queda en un supuesto.  Nosotros queremos que se sepa la verdad y lógicamente como compañeros de Matías  Cano y creyendo en su palabra lo apoyamos”. 

-¿En la práctica le cree más a Cano que a la periodista?

“No es que yo crea o no crea. Escuché la versión de Matías y lógicamente apoyamos su versión, no quiere decir que lo que haya dicho la periodista sea mentira, por eso está la ley de por medio, quien dirá qué es verdad o mentira”. 

Enfocado en Coquimbo

-¿La campaña que  está haciendo en Coquimbo Unido sería un trampolín para llegar a equipos como la U, la UC o Colo- Colo en algún momento?

“La verdad que no lo sé, ahí sí que son vestuarios totalmente diferentes. Hay una responsabilidad que se multiplica por 10, pero sin duda la idea será la misma que nos toca. Ahora estamos con la cabeza metida en lo que es Coquimbo”. 

-Cuando consiguieron el ascenso en noviembre del año pasado, en el estadio había gente llorando, ¿pensó  la importancia del logro conseguido?

“Es que fue un logro importante para el pueblo coquimbano como para mí  como entrenador totalmente nuevo. No es fácil iniciar, generar una idea o un estilo de juego, lógicamente copiando, porque nosotros no inventamos nada”. 

-¿Se considera ‘bielsista’?

“Sí, pero igualmente soy bastante flexible y haber logrado un ascenso en un corto tiempo, para nosotros igualmente era muy importante. La alegría de la gente nos la hizo saber y hoy es disfrutar aquello y seguir porque lo que viene por delante es mucho más complicado”. 

-La expectativa inicial era mantener la categoría, pero ahora al público se le abrió el apetito de llegar a una copa internacional…

“Como también dijimos el año pasado, paso a paso, tranquilos, quedan siete finales y el tiempo dirá”. 

-Tras el receso de la Copa América, aseguró que el jugador que no llegaba enfocado, no tendría posibilidades, ¿ahí demostró la autoridad?

“Sí, tengo un carácter fuerte, trato de expresarlo de la mejor manera, pero hay ciertos momentos en que todos en la vida necesitamos un simbronazo para reaccionar y lo creí conveniente en ese momento”. 

-¿Qué lo podría marginar de Coquimbo Unido, una buena oferta o hay una cláusula de salida en su contrato?

“La verdad es que no le sabría decir, todavía no me lo he puesto en la cabeza, ni a pensar”.

-¿Pero, tiene sueños?

“Uno siempre sueña para más y hoy el sueño es Coquimbo”. 

-Qué pensó cuando salieron campeón y un diputado (Pedro Velásquez) ingresó al campo de juego saludando y luego tomó la copa  y la levantó, formando parte posteriormente de un video…

“La verdad es que no vi esa situación y no estoy enterado, pero bueno, esto es normal. En las malas hay un solo responsable y en las buenas todos nos colgamos las medallas”. 

 

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